El frío invierno está aquí,
puedo notarlo, sentirlo.
Las huellas, marcadas en la nieve,
delatan mi presencia, en una tarde de domingo.
Y ando y me hundo,
y me levanto y continúo,
un gran montón de nieve,
quiere frenar mi camino.
Pero no le voy a dejar,
pues fuerte, yo avanzo,
¿qué es un puñado de nieve,
comparado con los años?
Mis botas sin rumbo,
parece que bailen al andar,
y que lleven el ritmo,
de una dichosa al cantar.
Y despacio,
el frío hace mellas en mi piel,
así que vuelvo lentamente,
a hacer tostadas con miel.
jueves, 3 de diciembre de 2015
jueves, 12 de noviembre de 2015
Quiero ser libre.
Y poder correr por un campo de flores,
libre, sin preocupaciones.
¿Cómo he llegado hasta aquí?
Quien sabe.
Pero ahora,
ahora puedo perderme,
puedo fingir que todo está bien,
puedo reír y sonreír.
Puedo volar con la mente,
y pensar,
que aunque no parezca,
ésta es la realidad.
Puedo descubrir mil clases de insectos,
y bailar el ballet que siempre soñé,
y en el 'demiplié' caerme y reírme,
reírme feliz, sin que nadie me juzgue.
Sin mandamientos, mentiras y órdenes,
puedo tumbarme y lenvantarme;
y puedo hacerlo las veces que quiera,
pues ahora dirijo mis propias acciones.
Oscuridad, susto, mañana,
¿Porque suena el pitido del despertador?
El sol me lo avisa,
saliendo radiante,
que viene otro día,
de monotonía.
libre, sin preocupaciones.
¿Cómo he llegado hasta aquí?
Quien sabe.
Pero ahora,
ahora puedo perderme,
puedo fingir que todo está bien,
puedo reír y sonreír.
Puedo volar con la mente,
y pensar,
que aunque no parezca,
ésta es la realidad.
Puedo descubrir mil clases de insectos,
y bailar el ballet que siempre soñé,
y en el 'demiplié' caerme y reírme,
reírme feliz, sin que nadie me juzgue.
Sin mandamientos, mentiras y órdenes,
puedo tumbarme y lenvantarme;
y puedo hacerlo las veces que quiera,
pues ahora dirijo mis propias acciones.
Oscuridad, susto, mañana,
¿Porque suena el pitido del despertador?
El sol me lo avisa,
saliendo radiante,
que viene otro día,
de monotonía.
sábado, 7 de noviembre de 2015
Introducción.
Aprendí que las historias no se escriben solas, que necesitan palabras para que se empiecen a escribir. Que todas no empiezan con "Había una vez" ni terminan con un "Felices para siempre". Que algunas jamás pasan del prólogo, que "adiós" no significa punto y final. Que hay palabras que las terminas de escribir con lágrimas, y antes de volvértelas a leer, te das cuenta de que otra vez te harán llorar. Otras que no las entiendes, pero aún así te apasiona como enlazan unas con otras y forman textos que te gustaría leer todos los día antes de irte a dormir. Que una historia comienza con un sueño y por lo tanto jamás debemos dejar de soñar.
Ojalá haga de mis sueños textos maravillosos. Puede que algunos sean desastres, pero para mi, en todo desastre hay algo prodigioso, aunque este disimulado y sólo los que se fijan son capaces de apreciarlo.
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