El frío invierno está aquí,
puedo notarlo, sentirlo.
Las huellas, marcadas en la nieve,
delatan mi presencia, en una tarde de domingo.
Y ando y me hundo,
y me levanto y continúo,
un gran montón de nieve,
quiere frenar mi camino.
Pero no le voy a dejar,
pues fuerte, yo avanzo,
¿qué es un puñado de nieve,
comparado con los años?
Mis botas sin rumbo,
parece que bailen al andar,
y que lleven el ritmo,
de una dichosa al cantar.
Y despacio,
el frío hace mellas en mi piel,
así que vuelvo lentamente,
a hacer tostadas con miel.